Estigmas (Adán Aliaga, 2009)

CRÍTICA DE CINE// DE GUSANO A MARIPOSA.

estigmasEl desmantelamiento de la tradicional estructura de distribución cinematográfica provoca situaciones inéditas en nuestra cartelera, como que este film, presente esta misma semana en la SEMINCI de Valladolid acabe estrenado gratis en internet vía streaming. No deja de resultar curioso que el anterior largometraje del realizador, Adán Aliaga, tuvieran vida fuera de los circuitos comerciales, y ahora su primera apuesta para cines acabe lanzándose en la red. Sin red. A tenor de algunas declaraciones de los productores, no se trata de un plato de gusto ni una apuesta por la cultura libre, sino el sentido –o resentido- movimiento definitivo ante la falta de interés de las distribuidoras por hacer llegar el producto al público. Situación ésta que según se mire puede considerarse un fracaso, o tal y como están las cosas, un éxito. Hace cinco años, si esta película se hubiera quedado fuera de la cartelera, muchos no hubiéramos podido verla y comentarla, recomendándola o no, que es otro asunto.

Tras el fresco documental La Casa De Mi Abuela, Aliaga nos propone en esta ocasión un trabajo de ficción oscuro, basado en un cómic, pero que en sus formas, intenta mantener intacta cierta espontaneidad propia del discurso más inmediato y cercano del documental. Estigmas cuenta la historia de Bruno, un hombre alcohólico y desencantado que un día ve como sus manos comienzan a sangrar sin motivo aparente. Justo el tipo de hecho incomprensible que poco importa a alguien que no busca demasiadas respuestas y que tampoco está dispuesto a complicarse la vida. En esas condiciones, y ante el rechazo de sus pocos conocidos, huye sin demasiada fortuna, encontrando a su paso personas que interpretan los estigmas en distintos registros, y que naturalmente, poco le convencen.

Estigmas es un producto atípico, difícilmente clasificable y cuya voluntad de ejercicio al margen de principios narrativos convencionales explica igualmente el desinterés de distribuidores como su principal defensa para haberla incluido en cartel a pesar de los pesares. Y es que sí, le pesan demasiadas cosas al film, comenzando por sus pretensiones autorales y su trascendencia adoptada, una camisa demasiado grande para vestir con tan poca experiencia. Las manos inexpertas del realizador provocan que el film sufra altibajos, con especial énfasis en las secuencias “de ficción” donde los personajes cobran relevancia sobre los ambientes, y entonces quedan claras las carencias en el tratamiento de los personajes y los pobres diálogos. La dirección de actores se nota encorsetada y asfixiada por una evidente falta de rumbo, y por momentos, sobre todo, subrayo, en las secuencias de interacción entre personajes, actores y planificación de cámara parecen más propios de un cortometraje de mediana solvencia, que de un largometraje con un discurso maduro. El ejercicio de estilo y el tempo pausado ayudan a construir bonitos planos y ocasionalmente parece que el film puede volar solo gracias al meritorio trabajo fotográfico, los bellos cielos nubosos y a la poesía que transmiten las localizaciones, pero no nos engañemos, la inconsistencia de las lecturas entre líneas pondrán a prueba la paciencia del espectador, que notará que no hay decisión a la hora de reconducir la historia por un camino satisfactorio.

El film sin embargo me resultó estimulante y es justo mencionarlo, porque aunque sus cimientos no terminen de cuajar, no es fácil poner en pie un proyecto de este calado con cierta dignidad. La valentía de productores y el propio realizador al apostar por un cine y una temática poco agradecida y difícil de hacer llegar al público es loable (un público al que por otra parte puede no satisfacerle la discutible referencia a Sin City de la nota de prensa, sobre todo porque cada film tiene un público bien diferenciado, cuidado). Son actitudes artísticas como esta y realizadores no acomodados como el que nos ocupa los que pueden dar un día la campanada cuando sincronicen sus expectativas con los recursos propios y el favor del público y distribuidores. En esta ocasión, el resultado no acompaña, pero mentiría si dijera que no tengo interés en ver lo próximo que hace Aliaga.

Publicada en http://www.lashorasperdidas.com el 1 de noviembre de 2009.

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6 Respuestas a “Estigmas (Adán Aliaga, 2009)

  1. No puedo estar más de acuerdo. Creo que hay un esfuerzo que hay que tener en cuenta, pero el resultado es regular.
    Respecto a la cuestión de la distribución, da igual si quieren o no. Lo importante es que parecen empezar a entender/aceptar que internet es el medio de distribución del futuro.

  2. Coincido contigo Alberto en que internet es el medio de distribución del futuro. Pero luego están las pantallas. Estamos rodeados de pantallas de diferentes formatos, tamaños y utilidades. Unas van creciendo, otras se hacen más pequeñas. Creo que la pantalla de cine no está muerta, o al menos, me gustaría creer que no lo está. Hay peliculas, obras audiovisuales, en los que la inmersión es importante. Estigmas es a mi juicio un producto pensado para cines, y a día de hoy, ver este film con calidad DVD en streaming (aunque lo conecté a una TV de 32″) no deja de ser una experiencia mutilada para una primera vez.

    Saludos!

  3. Jesús, comparto contigo ese gusto por la gran pantalla. Pero no tengo claro que ese sentimiento sea tan extendido como para estar seguro de que las salas tienen mucho futuro. De todas formas, yo creo que ya están haciendo su trabajo; están diversificando. hay cines que hacen óperas en directo, partidos de fútbol…
    Y cuando digo internet como distribuidor no me refiero a que haya que verla en un monitor. Hablo de usar la red como medio de distribución, y estoy seguro que las pantallas irán variando. Será la manera de llegar a los usuarios/espectadores pero no condicionará dónde verlo.

  4. La lástima de eso es que habrá cierto cine-espectáculo que no tendrá forma de ser soportado económicamente. No creo que Estigmas sea rentable, y supongo que en breve habrá otro tipo de filmes que tampoco lo serán mientras no estén sujetos a ayudas gubernamentales. Que Roland Emmerich no haga más pelis igual es una suerte… pero los Nolan, Fincher, etc… no me imagino una industria que no pueda costear de forma autónoma obras de cierto calibre.

  5. ¿Que pasa con Roland Emmerich? Hace unas comedias cojonudas .-D

  6. jeje, sí Óscar, y también son poderosos sonmíferos en algún caso. Desde luego como ayuda social, no tienen desperdicio…

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