El Imaginario Del Doctor Parnassus (Terry Gilliam, 2009)

CRÍTICA DE CINE// UN TRUCO DE FERIA

parnassusTerry Gilliam vuelve a la carga con más ganas que nunca, dispuesto a no volver a pasar por el tortuoso camino de sinsabores y mala fortuna que le acompañaros en el fallido rodaje de The Man Who Killed Don Quijote (ahora retomado), y en la incomprendida (¿incomprensible?) Tideland. Sin embargo, y a pesar de los esfuerzos, su nuevo proyecto sufre ya desde antes de nacer: el protagonista principal Heath Ledger, en pleno ascenso de popularidad, muere dejando la película inacabada. Lejos de renunciar, Gilliam se inventa una fórmula, que visto lo visto, le encaja como un guante, e implica a tres actores más que a modo de tributo terminarán el film interpretando al mismo personaje de Ledger en diferentes situaciones y de paso salvarán la producción del desastre. O eso creían ellos.

El Doctor Parnassus (en catalán suena de forma divertida “Doctor por narices”) es un viejo místico y algo vanidoso, que recorre Londres junto a un pequeño grupo de freaks en un destartalado carromato con un ruinoso espectáculo de feria donde el público puede atravesar un espejo hacia un mundo fantástico, entre lo real e imaginario, y a la medida de sus deseos.  El anciano es a los ojos de Gilliam una especie de Moisés sin tablas que en lo alto de una montaña ha acordado con el Diablo una oscura apuesta de proporciones bíblicas, y eso está a punto de fastidiarle la vida. Aparece entonces en la historia Tony, un misterioso hombre salvado de un intento de suicidio que se une al espectáculo, pero cuyas intenciones no están del todo claras…

Las intenciones de Gilliam tampoco parece que sean cristalinas. El argumento se pierde fácilmente por los cerros, en una acumulación de propuestas que parecen no conducir a ningún sitio, y aunque finalmente lo hagan, es a costa de divagaciones y confusión. Tampoco hay que llevarse a engaño. Gilliam ha realizado un film visualmente esplendoroso, y como ya pasara en El Secreto De Los Hermanos Grimm, la dinámica de su cine no se basa precisamente en sólidos guiones ni arcos argumentales de libro, sino más bien en su genial capacidad e inventiva visual, en el goce de la propuesta artística y en la recreación de mundos alterados, ensoñaciones y personajes con verborrea que sufren complicadas paranoias mentales. Qué la historia avance o tenga una lógica que pudiéramos convenir como “coherente” es lo de menos. El Imaginario Del Doctor Parnassus es más de lo mismo. Si entras en su juego, has crecido con su filmografía, o eres bipolar, disfrutarás. Si no, es posible que te distraigan algunas florituras visuales, la filmación digital (que no la caótica sucesión de planos, con repeticiones absurdas) o la chica de la peli, que es realmente guapa.

Comprendo que films como éste, sin vocación comercial decidida, sin respaldo de grandes compañías y suspenso de distribuidoras, solo son posibles gracias a un férreo control de costes que implica, entre otras cosas, mucho croma y ordenador (por no hablar de las arbitrarias triquiñuelas necesarias para reconducir la película sin Ledger). Pero me resulta menos estimulante el universo Gilliam desde que prescinde de maquetas y trucajes fotográficos, ahora que su mundo se ha vuelto digital y visualmente tan limpio y definido. ¿Éste es el tipo que hizo Las Aventuras del Barón De Munchausen? No parece ésta una película tan arriesgada, paradójicamente, sino todo lo contrario, conservadora, insistente y precaria a pesar del artificio, salpicada de autorreferencias, recursos visuales de la época de los Monty Python o inspirados en las últimas propuestas de Tim Burton. Terry Gilliam es un director que parece no evolucionar en su madurez, su fórmula da muestras de agotamiento, y su cine, como ejemplifica este film, se parece cada día más a un truco barato de feria, que intenta seducirte con fuertes impulsos visuales, pero que son poco consistentes, parecen algo trasnochados y caen pronto en el olvido.

Publicada en http://www.lashorasperdidas.com el 22 de octubre de 2009.

Anuncios

2 Respuestas a “El Imaginario Del Doctor Parnassus (Terry Gilliam, 2009)

  1. Los de “las horas perdidas” te han llamado amiguete!

  2. ¡Es que lo somos, Óscar! 😛

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s