MÚSICA// REGINA SPEKTOR
No todo es blanco o negro. También colorea esta señora:
MÚSICA// REGINA SPEKTOR
No todo es blanco o negro. También colorea esta señora:
ARTÍCULO// UN RODAJE EN ASTURIAS
El rodaje de un anuncio está dando bastante de sí en esta tierra de fabes y quesos de tres leches. A pesar del esfuerzo, de los madrugones y el cansancio, tengo la sensación de estar en una road movie con la que me identifico plenamente. Mucha carretera, playas perdidas y montaña: roca caliza como la que tanto me obsesionaba en El Silencio de las Piedras, pero ahora en los Picos de Europa. Por algo también quise venir a rodar el documental aquí. Ahora es un competente realizador y la flamante Red One las que mandan, y yo me dedico a observar lo que hacen, intentando mantener distancias que no siempre se consiguen: es lo que uno lleva dentro.
Mientras, pruebo las mieles de la identidad virtual total, manejando un portátil con acceso a internet movil, recibiendo el primer correo electrónico de mi madre (¡cómo avanzan los tiempos!), dejando mensajitos en el Twitter como migajas de pan en el camino (que es inútil, porque es un camino por el que no se puede regresar), respondiendo requerimientos imposibles de la oficina al tiempo que contemplo un atardecer en los Lagos de Covadonga… Y encima, el creativo satisfecho y el realizador, motivado. ¿No resulta sospechoso?
Tenemos un guía que nos cuenta mil cosas mientras nos lleva de aquí para allá. Hoy, al hilo de una comida y un vino excelentes, relataba el origen de la expresión Que no te la den con queso, cuando los viajantes alertaban a sus colegas de que en las ventas de La Mancha, los malos vinos de la casa eran acompañados por pequeñas tapas de queso, para que al mezclarlos, no se distinguiera el mal sabor del mollate.
Asturias es para echarle ganas. Anda, que no te la den con queso y si puedes pásate algún día.
VLOG//EL OBSERVADOR
Con la idea de retratar mi viaje a Nueva York, venían conmigo una cámara de fotos lomográfica, una cámara de cine super8 y una de video digital. Las fotos las publiqué hace algunas semanas. Con el resto del material estoy intentando montar una pieza fiel a mi experiencia en la Gran Manzana. Como prudente observador, no saldré en ese vídeo. Pero mientras pienso y repienso cómo editaré todo el material que filmé, se me ocurrió que sería buena idea montar otra pieza donde lo observado fuera secundario, y el observador – un servidor – diera significado a las imagenes omitidas.
Ésta es la imagen del contraplano del viaje. Y el sonido que sólo oía yo. Por eso es Sigur Ros.
CRÍTICA DE CINE// SLUMDOG MILLIONAIRE ( Danny Boyle, 2008 )
Slumdog Millionaire es genial. Explosiva. Magnifica. Una montaña rusa de sensaciones. Colorista. Tiene premios. ¿Cuantos? Ni idea. Como cien, o más. Críticos, académicos, público en general. Aplausos, lágrimas, inutiliza mi sonotone.
A la mierda con Slumdog Millionaire. Por buena película que sea, que me doren tanto la píldora resulta enojante. Que haya una -aparente- unanimidad de criterios sólo consigue entusiarmarme hasta provocar sospecha. Y sí, es una película notable. Pero que no sea sobresaliente la convierten en un pufo, una decepción profunda. Me blinda ante sus virtudes, pues sus defectos cantan La Traviatta.
Tiene una fotografía de diez. Gran planteamiento de producción. Y un diseño de sonido espectacular, para qué vamos a negarlo. Hacía años que no agradecía tanto el uso del surround. Qué lejos queda la proyección en cines de pelis como Waterwold. Una cosa es el sonido y otra la música. Qué es muy buena, pero también está demasiado alta. Bueno, son cosas de Danny Boyle, qué esperar. Y vamos con lo malo…
El guión. Simple. Tópico. American way (sí, aunque sea inglesa). Reiterativo. Y no cumple. No da lo que promete. El azar es el azar. Jamal Malik debía haber tenido la oportunidad de elegir el camino de las respuestas erróneas. Sólo entonces su periplo tendría sentido. Sólo sabiendo el nombre del tercer mosquetero sin haberle dado utilidad en toda la vida, sería estimable su aventura. Pero Jamal no lo sabe. Tampoco le importa. Porque las preguntas y sus respuestas no pertenecen a su historia, ni a su contexto. No resulta excepcionales en su vida, tan solo de una lógica aplastante, y faltas de toda magia y azar. Y que un niño ciego sepa quien es Franklin, no es que haya que explicarlo, simplemente dar a entender la pura suerte que rodea al suceso.
Slumdog Millionaire no es mala. Pero es que tampoco es buena. Y con tanto bombo, no estaba preparado para asumir esta derrota.
MÚSICA// ANTONY AND THE JOHNSONS, Everglade.
Si las cosas se tuercen un poco, no hagas como yo, por favor, y no escuches esta canción.